Olivia,
Una mirada es tan fugaz como la mariposa. Muere tras la belleza de aletear, sutil, embebida de luz, fracturando imperceptiblemente el viento. Y ninguna palabra de mis labios de piedra, ni tampoco un te quiero mohoso, sino uno fresco y nuevo como la luz a las ocho antes del meridiano. Y en el futuro coincidir, en el dia a dia, tras cada palabra, tras cada hoja o cada casa antigua inhabitada. Mi voz insospechada tras el leve crujir de las hojarascas bajo tus pies, y mi nombre en el golpetear de la lluvia -como millones de alas batiendo la luz, el viento,los sueños- pronunciado.Santiago Santibañez
Enero 1915
Guanajuato
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