El
noticiero de López Dóriga cerró con el comentario de Macario Schettino, que
resultó radicalmente panista. Pero no sólo eso, sino también fuera de toda
realidad posible. Dicho comentario hace patente que quien lo emite no tiene
ninguna información sobre el diario vivir de los mexicanos. Incluso el
comentarista ignora las circunstancias bajo las que se viven al norte del país.
Pero esto sólo era la antesala de lo que especularon sería un festín,
supusieron que despedazarían a López Obrador.
Lo
anterior se validó con la apertura del programa: un ataque directo a mansalva,
frontal, a quemarropa, digno solamente de un cretino. Una supuesta corrección a
las supuestamente incorrectas denuncias, que López Obrador ha hecho sobre el
cerco informativo del que ha sido objeto desde años pasados, y de cómo Televisa
ha beneficiado a Enrique Peña Nieto con menciones y cobertura sobre sus
acciones de dudosa veracidad.
Esperaban
que tras el ataque, López Obrador quedara fuera de balance, para poder embestir
y tratar de destruirlo todos en conjunto, en jauría recelosa y ávida de
carroña. Desearon que López Obrador cayera en la provocación vulgar de
discurrir en una perorata mediática y superficial, que se exhibiera lleno de
terquedad, belicoso, intolerante. Pues una vez atrapado en la trampa, no podrían
exponerse los puntos importantes del Proyecto, del plan de acción para la
regeneración nacional. Quisieron evidenciar un claroscuro que sólo existe en sus
limitadas mentes.
No pudieron
vencerlo. No obstante se desperdiciaron minutos valiosos en el tema de las
encuestas y en si López Obrador aceptaría
o no el resultado que anuncie, en su momento, el IFE. Éste ultimo punto, resultó
ser un momento álgido en la conversación, que más bien pareció un remedo de
pelotón de fusilamiento, pues todos parecían dedicados a lanzar cuanto odio
pudieron. Fue un instante de estira y afloja, porque a como diera lugar querían
que López Obrador dijera “sí”. Un sí a secas, sin resquicios por donde pudiera
caber una condición, por mínima que fuera ésta. La finalidad de esta provocación
era tener un fragmento de video, que fuera del contexto, en el futuro pudiera
servir para acusarlo en caso de que, viéndose derrotado, López Obrador hiciera
intento alguno de ejercer acciones para impugnar o algo parecido. Sin embargo,
cabe señalar que el resultado que emita el IFE, podría no tener concordancia
con la voluntad popular. En este caso no se deberá aceptar lo
que diga la empresa electoral. Porque se puede respetar la voluntad popular,
mas no lo que el IFE diga sin que lo compruebe cabalmente y de forma
transparente. Es por ello el que MORENA trabaja en incorporar representantes de
casilla, que serán quienes cuiden que haya verdadera democracia.
Poco
diré de los periodistas que asistieron. En general parecía un ajuste de cuentas
viejas. Ciro Gómez Leyva daba la impresión de estar en un grupo para control de
la ira, mostraba una ira incontrolable; como incontrolable las muecas que con la
boca hacía Adela Micha. De los demás son irrelevantes sus actitudes, salvo
Loret de Mola, que verificó su incapacidad intelectual y demostró su
parcialidad debido a su propia ignorancia.
Haciendo
un balance, es incomprensible que los periodistas de Tercer Grado, no puedan
ser responsables ante los hechos que suceden en nuestro país. No quiero decir
que se muestren a favor de López Obrador, sino que encausen sus comentarios, críticas
y cuestionamientos hacia temas relevantes que urgen a nuestra nación. Más que
un programa crítico, en el que la gente pudiera obtener alguna conclusión,
resultó ser una bacanal de actitudes mediáticas, sospechosas, faltas de
inteligencia y demostraron severa inclinación hacia los poderes opresores del
pueblo mexicano.
No
obstante, López Obrador pudo enviar algún mensaje a los mexicanos. Y cerró, con
la última palabra, asestando un golpe a la derecha: “debemos moralizar al país”.
1 comentario:
***Respetar la voluntad popular***
Ojalá que ésta vez si se nos haga.
Un abrazo y continuemos en lucha.
g
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